lunes, julio 18, 2011

(Reseña de cómic) Carnage

Quien tenga suscripción a mi blog habrá recibido ayer noche este artículo sin terminar, se debió a un error al programar la publicación, se debía de publicar el martes. Por dicho error he decidido cambiar el orden de publicación y publicar este post hoy lunes.

En 1993, Marvel, aprovechando la creciente popularidad de los simbiontes de la serie de Spiderman, creó un evento crossover conocido como Maximum Carnage que afectó a las múltiples series que por aquel entonces protagonizaba el arácnido, aunque implicaba a otros héroes como el Capitán América, Puño de Hierro o Deathlok, pero las series de dichos personajes no se vieron afectadas por el evento. En él, el famoso villano Matanza (el vástago de Veneno) escapaba de Ravencroft y, con una banda de villanos menores a cada cual más trastornado (Shriek, el Spiderman Doppelganger, el Demoduende y Carroña) sembraba el terror por Nueva York, haciendo que Spiderman se tuviera que aliar a otros héroes o incluso a su enemigo Veneno para detenerlos. Personalmente, me pareció una serie bastante mala... Los principios de los 90's no fueron una buena época para los cómics.
En 2010, 17 años después, y a pesar de que el pilar principal de este evento, Matanza, llevara años muertos tras ser partido en dos en New Avengers #2 por el Vigía, una continuación de esta saga se ha publicado, esta vez afortunadamente como una mini-serie, salvándonos de tener que ir buscando la continuación de la saga de una colección a otra. Se ha titulado simplemente Carnage (el nombre en inglés del villano) y, a diferencia de los 14 números que duraba la saga antes mencionada, esta vez solo hicieron falta 5 números.
Como ya he comentado, la saga es casi una continuación directa. La serie comienza con el Spider-Doppleganger intentando liberar a Shriek cuando Spiderman, Iron Man y un par de nuevos imitadores de Iron Man lo detienen. A partir de entonces comienza una frenética cantidad de revelaciones que llevan a descubrir que una empresa rival de Stark Industries ha recuperado tanto el simbionte de Matanza como a su huésped más común, Cletus Kassady, provocando finalmente su liberación, y por supuesto, que éste se una a Shriek y el Doppelganger intentando volver a montarla como la montó en su día, dopándose aún más gracias a los distintos aparatos prostéticos que la empresa en cuestión había creado basándose en el simbionte. Sin embargo, esto también se convierte en su perdición cuando uno de dichos aparatos, por decisión propia, se une a la psicóloga de Shriek creando un nuevo simbionte, Scorn, que acaba siendo decisivo para derrotar al trío criminal.
He de reconocer que cuando leí que iban a hacer una mini-serie titulada Carnage, me emocioné... un poco. Es un personaje que, por su carácter completamente lunático, siempre me ha gustado, y de por sí el hecho de que vuelva a estar activo, ya me parece motivo para estar contento. Pero, además, cuando ví que era una secuela de Maximum Carnage, evento que me decepcionó increíblemente, esperé que por fin pudieran hacer una saga digna del personaje. Pero no ha sido así.
En primer lugar, la preparación es absurda. Después de tanto tiempo, el Spider-Doppelganger y Shriek vuelven a estar en el candelero justo cuando Matanza está a punto de regresar, ¿no es mucha casualidad? Por otro lado, vemos una empresa que, de repente, ha encontrado en el cielo a un asesino psicópata partido en dos, lo ha traído a la Tierra y ha empezado a usar sus células para desarrollar una nueva tecnología. Y sí, me creo que puedan haber traído al simbionte, pero, ¿para qué han salvado a Kassady? ¿De qué les servía? ¿Quién es el inteligente al que no se le ocurrió la posibilidad de que se volvieran a unir?
Luego empezamos con una historia en la que, por unas imágenes muy oscuras, muchas veces es difícil saber lo que está ocurriendo. Las chorradas y los chistes malos comienzan nada más empezar el primer número, con situaciones tan estúpidas como poner a Spiderman peleando contra su Doppelganger con un bol de cereales en la mano... Sé que Spiderman suele tener malas ideas, pero ésta se lleva la palma.
Y, finalmente, está la lista de nuevos personajes. Cinco tipos vestidos de Power Rangers que son carne de Matanza una vez se libera y otro (¡sí, otro!) simbionte más que probablemente caerá en el olvido como tantos anteriores con los que he perdido ya la cuenta...
Tristemente, desde que Todd McFarlane dejara Marvel para montarse su propia editorial (Image Comics), raro ha sido el autor que ha hecho un buen trabajo con Veneno. Y, por supuesto, sus vástagos han sido tan o incluso más maltratados que él. Y si a eso le unimos que las propias series del trepamuros desde el infame One More Day no han hecho más que ir dando tumbos, podemos decir que, aunque decepcione, esta serie no es ninguna sorpresa.

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