martes, julio 12, 2011

(Reseña de juego) The Elder Scrolls IV: Oblivion

Sé que el juego tiene ya unos cuantos años (marzo del 2006), pero hasta hace relatívamente poco no he podido jugar (por fin tengo un ordenador decente) y, además, cualquiera que haya jugado a este juego reconocerá que todavía a día de hoy el juego sigue mereciendo un puesto importante hasta que en noviembre por fin salga su sucesor, el Skyrim, el cual espero con ansia.
Oblivion es la cuarta entrega de la saga The Elder Scrolls, una saga de Action RPGs ambientada en el ficticio continente Tamriel, en el planeta Nirn, con una ambientación medievo-fantástica. Esta saga se ha caracterizado siempre por dar una casi completa libertad al jugador para recorrer las provincias del continente en cuestión, encontrándose con todo tipo de misiones alternativas aparte de la misión principal, y en muchos casos teniendo varias formas de resolución de dichas misiones.
De este modo, en Oblivion, el juego comienza con una "mazmorra-tutorial" en la que también recibes la misión principal por parte del emperador que te pide que, tras su inminente muerte, te encargues de encontrar a su hijo ilegítimo para que este pueda derrotar a las fuerzas oscuras que se ciernen sobre Cyrodiil (la provincia de Tamriel en que se desarrolla este juego) ya que solo alguien de su linaje puede hacerlo. Tras abandonar esta mazmorra, el jugador recibe completa libertad para pasear por la provincia a sus anchas, pudiendo unirse a distintas facciones, completar distintas misiones o incluso decidir ser un ciudadano modelo o un criminal sin escrúpulos.
De este modo y, a diferencia de otros RPGs donde coger cosas en casas ajenas o intentar atacar a PNJs no tiene ningún efecto, en este juego tus acciones tienen consecuencias y se pondrá precio a tu cabeza en caso de que cometas ilegalidades, pudiendo pagar una multa o pasar una temporadita en el calabozo quedando luego libre para pasear por Cyrodiil a tus anchas (hasta que vuelvas a delinquir).
El sistema de juego es bastante dinámico. Se puede escoger entre 10 razas y 20 clases predefinidas, aparte de poder crear tu propia clase personalizada, y dependiendo de la clase escogida será el progreso del personaje, ya que para ir subiendo de niveles hay que ir aumentando unas determinadas habilidades referentes a la clase (todos los personajes tienen las mismas habilidades, pero solo aquellas que se consideren "habilidades mayores" de la clase que tenga el jugador le ayudarán a avanzar).
El sistema de batalla es completamente activo controlado por ratón para mover la cámara y lanzar los ataques físicos, además de algunas pocas teclas para poder lanzar ataques mágicos (los cuales se pueden reducir aún más creando atajos de teclado que te enseñan a hacer durante el tutorial). Las únicas dos pegas que veo a este sistema son: en primer lugar, lo que se tarda en subir niveles de magia, por lo que siempre es recomendable tener alguna habilidad de combate física entrenada; y en segundo lugar, a pesar de que se puede jugar en primera persona o en un amago de tercera persona en el que vemos la espalda de nuestro personaje, esta última cámara es bastante difícil de manejar ya que no nos permite apuntar bien, sobre todo si usamos un arco o una magia a distancia.
Respecto a la capacidad gráfica del juego, aunque hoy no puede rivalizar con la mayoría de los juegos del mercado, hay que tener en cuenta que el juego es de 2006, o sea, ya hace 5 años, y aún así no tiene mucho que envidiar a muchos juegos más modernos. Y el tamaño del mapeado, el detalle con que está creado, y la interacción que permite merecen una nota que no baje del 8 y medio.
Y, finalmente, en historia, como ya he dicho, el juego es muy libre y puedes montarte casi tu propia historia. Puedes comprar tu propia casa, decorarla a tu antojo y hacer vida en cualquiera de las ciudades de Cyrodil. Además, puedes unirte a cualquiera de los gremios (el de luchadores, magos, ladrones o la hermandad oscura, también conocido como el gremio de asesinos) y seguir unas tramas que nada tienen que envidiar a la principal, además de poder resolver una gran cantidad de misiones que distintos PNJs por todas las ciudades, pueblos y otros puntos de interés de la provincia te ofrecerán. Incluso aunque sigas la trama principal, al terminarla, podrás seguir jugando para completar estas misiones alternativas, y más que se han ido añadiendo en distintos mods y en las dos expansiones, Knigths of the Nine y Shivering Island, los cuales tienen nuevas "tramas principales" a seguir. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce ya que, a pesar de que el juego presuma de dar una libertad brutal al jugador, la mayoría de las misiones son muy lineales, o permiten solo un par de alternativas. De por sí, las tramas principales (del juego original, de sus expansiones o de cada uno de los gremios) solo tienen un posible final, incluso aunque hayas tomado distintas decisiones a lo largo del juego, hasta el punto de que es imposible que algunos personajes mueran, sólo "perderán el conocimiento" en caso de ser derrotados en combate, para evitar que alguna misión no se pueda terminar o incluso no se pueda empezar.
La ambientación del juego está muy bien lograda. No solo como ya he dicho los paisajes tienen un nivel de detalle espléndido, sino que se ha creado todo un mundo con PNJs cada uno con su propia personalidad, que cada uno tiene determinados horarios y determinados comportamientos, estarán unidos a determinada facción y depende de lo que hayas hecho durante el juego se comportarán hacia tí de una manera u otra. Además, a lo largo de los cuatro juegos que llevan ya han podido montar toda una historia que está bien recogida en una gran cantidad de libros que se pueden ir encontrando en el juego, pudiendo el jugador hacerse una buena idea no sólo de cómo es el mundo en el que se desarrolla el juego sino también de lo ocurrido en las entregas anteriores.
Como última anotación, este juego, como, por lo que he leído, toda la saga The Elder Scrolls se caracteriza también por sus bugs. Es muy normal encontrarte piedras volando, trozos de suelo desaparecidos o que una misión no la puedes terminar si no instalas un parche en concreto. E incluso con todos los parches que se han sacado, siguen habiendo algunos bugs menores que no afectan tanto, pero que al fin y al cabo son fallos.
Concluyendo esta reseña, este juego definitivamente es de los que marcan historia y como tal, se merece ser probado. La experiencia del juego, a pesar de los pequeños fallos que tiene (que todo juego tiene sus fallos, al fin y al cabo), es bastante buena y no llega a aburrir gracias a las distintas posibilidades que va ofreciendo, pudiendo alternar de misión o de "estrategia" en cualquier momento en que al jugador le apetezca.
Y en unos meses, por fin llega la quinta entrega, Skyrim, la cual espero sea aún superior a ésta.

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