viernes, julio 29, 2011

(Reseña de cómic) Veneno: La Locura

Cuando era pequeño, tenía muy pocas posibilidades de comprarme un cómic, pero de vez en cuando lograba engañar a mis padres para que me compraran alguno. Entre ellos, un día logré comprarme el tercer (y último) número de la mini-serie Veneno: La Locura. Yo, que por aquel entonces era bastante ignorante de la mayoría del universo de Spiderman, me sorprendió ver a Veneno (a quién hasta la fecha siempre había conocido como Venom) haciendo de héroe y encima luchando contra Juggernaut, a quien conocía vagamente por algún capítulo suelto que había visto de la serie de animación de los X-Men.
Muchos años después he decidido buscar por internet esta mini-serie completa para poder leerla ahora que tengo la posibilidad, además de poder situarla en contexto. La mini-serie cuenta como Veneno, tras haber pactado una tregua con Spiderman, se ha convertido en el protector de los vagabundos de los suburbios de San Francisco. Allí, una abogada llamada Beck Underwood (de quien Veneno se queda colgado) y un revolucionario llamado Abby Rubin le convencen de ayudarle a enfrentarse a una empresa llamada Scarmore, Inc., la cual, después de que algunos de sus trabajadores (como Abby) enfermaran por culpa de un proyecto en el que trabajaban, cerró el proyecto y despidió a dichos trabajadores para intentar ocultar todo. Además, los tipos de Scarmore llaman a Tom el Negro para que se encargue de la abogada, y el mutante manda a su socio, Juggernaut, para encargarse del asunto. La lucha entre Juggernaut y Veneno acaba llevando a que Veneno contraiga el virus de mercurio (el que había hecho enfermar a los trabajadores de Scarmore, Inc.), que empieza a comportarse como un tercer ente aparte de Eddie Brock y el simbionte, y acaba arrastrando a Veneno hasta una extraña realidad paralela donde, según le explican, acaban todos los locos. Finalmente y, tras descubrir que el virus también le da algunos poderes, Veneno regresa al mundo real donde derrota al Juggernaut, salva a Beck y devuelve el virus a donde estaba con la promesa de volver a buscarle si le necesita.
La verdad, como digo, de pequeño la serie me pareció siempre rara en muchos sentidos, aunque creí que tal vez sería porque era muy madura y no era capaz de entenderla, además de que me faltaban los dos primeros números, sólo leí su conclusión. Realmente con el último número se entiende todo, no hace falta leer los anteriores, y no había sido problema de mi inocencia, es que la serie es mala de pelotas. Se dedican durante todo el cómic a meter diálogos internos de Veneno en donde no sabes si el que habla es Eddie, el simbionte o el traje, y acaba siendo incluso molesto. La trama "política" es completamente aburrida y lo único interesante que aporta es el origen del virus, además de dar una excusa al Juggernaut para aparecer y darse de leches con el anti-héroe. Y, por otro lado, está el "mundo de la locura" en el que Veneno se mete, que yo lo que me planteo es que qué se estaría fumando el guionista cuando escribió eso, porque no tiene ningún sentido, sobre todo cuando se supone que es algo real y no sólo una alucinación de Veneno, ya que Juggernaut llega a ver la puerta a dicho mundo y es el que lo empuja hacia allí. Además le meten una pseudo-trama romántica entre Eddie y la abogada que no llega a servir para nada: se lían en el primer número, en el segundo ella se da cuenta de que Eddie no controla al simbionte y eso da miedo, y en el último cortan. Ya está.
El dibujo apesta. Pero apesta lo que no está escrito y más. Los cuerpos no guardan una proporción en ningún momento, y el dibujante debe agradecer el hecho de que el virus vuelva a Veneno un personaje bastante maleable, pero aún así, el resto de personajes no lo son tanto. Y las jorobas que Beck tiene en la mayoría de las viñetas son brutales. Y tampoco se salvan ni el rotulista ni el colorista.
Y, por supuesto, queda comentar su influencia en el universo Marvel: ninguna. Del virus de mercurio no se ha vuelto a saber absolutamente nada desde que Veneno lo soltó aquí, igual que de ninguno de los personajes de esta mini-serie. Juggernaut volvió a luchar contra la Patrulla-X como siempre acostumbraba, y Veneno también volvió a por Spiderman. Y nunca más una mención a este asunto, como si no hubiera pasado.
Reafirmo con esta serie, dos cosas que dije cuando hice la reseña de la mini-serie de Matanza hace un par de semanas: los principios de los 90's fueron muy malos para los cómics, y nadie que no sea Todd McFarlane ha logrado hacer un trabajo decente con ninguno de los simbiontes.

PD: He elegido las imágenes más "bonitas" para el post, aquellas en las que el dibujante se lució.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

español:la puta de mierda se llama venom entiendan no veneno aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
ingles:the whore called poison venom understand not aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
aleman:die Hure genannt Gift Gift aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa nicht verstehen.

Roberto Mendoza Marrero dijo...

Anónimo, veo que se te da bien usar el traductor de "El País" xD.
Y si lo llamara "Venom", también tendría que decir "Wolverine" en vez de Lobezno, "Ant-Man" en vez de Hombre-Hormiga y muchos similares, así que yo uso las traducciones que se han usado en España, al menos desde los últimos 15 años.