lunes, julio 25, 2011

(Reseña de cine) X-Men: Primera Generación

Desde que en el año 2000 el director Bryan Singer llevara a la gran pantalla al grupo de mutantes más famoso de los cómics, otras cuatro películas han sido lanzadas, todas formando parte del mismo universo. A X-Men la siguieron sus dos secuelas, X-Men 2 y X-Men: La Batalla Final, para luego mostrarnos una precuela centrada en el personaje más popular del equipo, Lobezno, en X-Men Orígenes: Lobezno. Y este año 2011 ha llegado otra precuela, la primera cronológicamente hablando (si ignoramos algunas escenas de X-Men Orígenes: Lobezno): X-Men: Primera Generación (en inglés X-Men: First Class).
Como su nombre bien indica, esta película nos sitúa en el origen del equipo de mutantes, mostrándonos su primera aventura. La película nos cuenta como unos jóvenes Magneto y Xavier se conocen al estar ambos tras la pista del mutante Sebastian Shaw, cada uno por sus propios motivos. El descubrir que el "Rey Negro" (como lo conocemos los fans de los cómics) pretende crear una guerra nuclear entre los EEUU y la URSS, los dos mutantes, ayudados por el joven genio de la CIA Henry McCoy (el cual también resulta ser un mutante... nuestro querido Bestia), encuentra a un equipo de mutantes con la ayuda de la máquina Cerebro con la intención de usarlos para detener a Shaw.
Charles Xavier y su amigo/enemigo Erik Lensherr (también conocido como Magneto) son interpretados por James McAvoy y Michael Fassbender. Probablemente sean de las mejores actuaciones de la película. Ni siquiera Kevin Bacon, quien interpreta a Sebastian Shaw, interpreta un papel que sea mínimamente memorable. Del resto del reparto, única mención a Edi Gathegi interpretando la muerte de su personaje, Darwin, después de que Sebastian Shaw le haga tragar una pizca de energía cinética.
Como en la mayoría de las películas de esta saga, no se puede hablar de mucha fidelidad a los cómics. Muchos de los personajes aparecientes en esta película deberían ser muy jóvenes o ni siquiera haber nacido en este punto, otros están en bandos distintos al que llevan en los cómics, y la mayoría de las personalidades están modificadas. Sin embargo, la película es bastante fiel a sus predecesoras y no crea conflictos de continuidad (como mucho la aparición tan dispar de Emma Frost en ambas precuelas, pero no se le puede llegar a llamar error).
Algunas escenas la verdad sobran, como la de poner a Xavier como un juerguista o cuando los primeros X-Men empiezan a elegir apodos. Otras, por otro lado, son bastante divertidas, como las escenas del entrenamiento intentando que Kaos controle sus poderes o que Banshee aprenda a volar (recibiendo un "empujoncito" por parte de Magneto para lograrlo). También bastante divertidos los cameos de Hugh Jackman y Rebecca Romijn interpretando los papeles que ya habían interpretado en películas anteriores, sobre todo el primero. He de reconocer que es la primera vez que me ha agradado ver a Hugh Jackman (y de las pocas que me ha agradado ver a Lobezno, todo sea dicho).
Por otro lado hablar de algún agujero de guión, como la aparente ausencia de los padres de Xavier, los cuales además parece que acogieron a Mística sin ningún problema. Como anotación personal y completamente fuera del tema, el que estos futuros enemigos se hayan criado como hermanos me ha hecho pensar en el Juggernaut de los cómics (el de las películas prefiero olvidarlo).
Pasando a los efectos especiales, la verdad es que no son nada del más allá, a mi parecer. Se nota demasiado el ordenador la mayoría del tiempo. Respecto a las caracterizaciones, tal vez la peor haya sido la de Bestia una vez se transforma, todos las demás han sido bastante acertadas. Y no sé si el director lo hizo con esta intención o simplemente quería darles el traje de los cómics a los personajes, pero gracias a esta película, mucha gente no comiquera entenderá la frase de Cíclope en la primera película cuando Lobezno le preguntaba sobre sus trajes de cuero: "¿Preferías el lycra amarillo?"
Para concluir, la película no es nada del otro mundo. Tiene escenas divertidas y son una delicia para un fan de los cómics no demasiado purista. También quién no haya leído ningún cómic pero haya seguido la saga de películas se encontrará con una película bastante entretenida. Pero nada más, no es una película para adorar ni elogiar. Simplemente está, lo que podríamos decir, "bien".

No hay comentarios: