miércoles, agosto 03, 2011

i-Doser, las "drogas" acústicas

Hace algunos meses, de fiesta como habitualmente, un colega (conocido popularmente como Merky) me comentaba sobre un descubrimiento que había hecho: un programa el cual ofrecía la posibilidad de experimentar una gran variedad de sensaciones sólo escuchando unos archivos de sonido. La idea me atrajo bastante y me documenté al tiempo que me descargaba el programa.
El i-Doser, el programa del que hablo, funciona con sonidos binaurales. Os preguntaréis: ¿y eso qué es? Los sonidos binaurales, escuchados a través de unos auriculares estéreo, intentan simular la percepción humana normal, emitiendo distintos sonidos y con distintas frecuencias para hacer creer que el sonido está más cerca o más lejos. De este modo los sonidos binaurales provocan una sensación de estar escuchando "en tres dimensiones". Para entenderlo mejor, escuchad este vídeo: escuchadlo con auriculares, cerrad los ojos y escuchad. Tranquilos, no es un sonido de i-Doser, no sentiréis ninguna sensación especial, sólo si dejáis volar vuestra imaginación podréis creer que estáis sentados en una barbería:



Curioso, ¿no? Bueno, ahora que ya habéis comprobado la experiencia de escuchar un sonido binaural, viene la explicación de lo que hace i-Doser. Los archivos de este programa no son ni de lejos tan entretenidos como los de este ejemplo, sólo emiten ondas binaurales a distintas frecuencias, pero estas ondas se dedican a amoldar la frecuencia a la que se encuentra el cerebro del oyente, permitiéndole experimentar distintas sensaciones y estados de ánimo, llegando a niveles muy bestia.
De esta manera, i-Doser ha puesto a la venta un interesante catálogo de sonidos recreando todo tipo de sensaciones: alegría, confianza, euforia, relajación, disposición para dormir... Pero no es lo único que recrea el i-Doser: a través de diversos sonidos, i-Doser modifica el estado del cerebro del oyente para que note los efectos de distintas drogas. Alcohol, marihuana, cocaína, LSD... La mayoría de las drogas conocidas están disponibles en la web oficial del programa, a un precio que ronda entre los 3 y 5 € (la gran mayoría).
Por supuesto, no es tan bonito todo, ya que el i-Doser no se puede escuchar en cualquier situación ni de cualquier manera: por lo general exige un ambiente propicio, libre de ruidos y distracciones externas, en el que el usuario pueda tumbarse, cerrar los ojos, relajarse y concentrarse en los sonidos que duran habitualmente entre 20 y 40 minutos. Algunas versiones rápidas (los llamados QuickHits) duran bastante menos, y alguna que otra dosis (como los desarrolladores llaman a cada uno de sus archivos) llega a durar hasta una hora.
Las experiencias de quien lo ha probado son muy dispares. Hay quien dice que el programa no les hace nada y que es una estafa, pero aquellos que sí dicen haber notado algo, suelen decir que las sensaciones no llegan a ser tan intensas como al probar la droga real (en caso de tratarse de un simulador de droga), pero que era un buen sustitutivo.
Yo, personalmente, he probado algunas dosis, aunque algunas, debido a que no tengo unos auriculares lo bastante buenos (los sonidos de i-Doser llegan a unas frecuencias bastante altas y/o bajas y provoca que algunos auriculares saturen, perdiendo en ese momento todo el efecto que pueda haber hecho el sonido), no me han hecho todo el efecto debido. Pero puedo asegurar que no es sugestión, ya que la dosis que más efecto me hizo, Content, la probé sin saber cual era su efecto, y noté como partes de mi cuerpo se dormían. Luego descubrí que había escuchado un sedante. Aún espero conseguir unos buenos auriculares para probar la experiencia i-Doser en todo su esplendor.
Como última anotación, los desarrolladores de i-Doser han basado la publicidad de su programa en llamarlo "drogas acústicas", usando nombres como "dosis" para sus archivos, pero realmente no es una droga, ya que no crea adicción ni tiene efectos dañinos sobre el organismo. El cerebro simplemente cambia de frecuencia y luego vuelve a su frecuencia original poco a poco tras terminar de escuchar el sonido, no se ha introducido ninguna sustancia en el cuerpo, así que no hay ningún peligro.
Y, por supuesto, no puedo dejar de hablar de las dos dosis más bestias de i-Doser: las famosas y temidas Gate of Hades y Hand of God. Ambas dosis cuestan unos 200 € (en contraposición a los bajos precios de todas las demás dosis) y su uso no está recomendado ni por los propios desarrolladores. Estos sonidos provocan unas sensaciones muy intensas, la primera, por las experiencias, provoca una horrible pesadilla a partir de los 10-15 minutos de escucha (la dosis dura 40) de la cual el oyente no puede escapar ya que no puede mover su cuerpo. La segunda provoca una mezcla súbita de sensaciones que nadie ha podido explicar bien, pero que suele conllevar ataques de pánico y reacciones inesperadas por los que la usan.
Como véis, no todas las experiencias i-Doser son placenteras, sin embargo hay quien también le gusta experimentar estas otras cosas. Yo, personalmente, iré probando aquellas drogas que me atraigan, sobre todo las alucinógenas, y tal vez algún día me atreva con el Hand of God. Eso sí, el Gate of Hades para mí, como si no existiera.

6 comentarios:

Naota Nandaba Kasugano dijo...

mis enorme auriculares que son la repera, insisten en solo sonar por el lado derecho cuando lo conecto a mi ordenador,en cuanto me haga con algunas dosis veremos que tal, la idea de momento es atractiva.

Denisse Black dijo...

OH!! Jamás habia oido de esto! Y con el audio era tan real!!! (o.O')

y con estos audifonos que tengo,puff!!

Que buen post para conocerte jajaja! Saludos y veremos que pasa con el i doser.

Antonio dijo...

Creo que aca en Argentina hay algo parecido,con muestras interactivas...en cuestion, si queres buscarlo se llama Holofonika o algo asi, letras mas letras menos.Haceme saber si te gusto.

Roberto Mendoza Marrero dijo...

Antes que nada, gracias, Denisse y Antonio (a Naota que le zurzan xD) por vuestros comentarios.

He mirado eso que me has comentado, Antonio, y sí, son sonidos binaurales, pero poco tienen que ver con el i-Doser, son similares al audio que puse en el post, pero el i-Doser va un paso más allá. Los sonidos del i-Doser no se asemejan a los de la vida real, en su mayor parte escuchas pitidos y estática, pero son esos sonidos los que cambian la frecuencia en que están las ondas cerebrales.
Para hacer sonidos como el que he puesto de ejemplo o los que hace Holofonika sólo necesitas hacer las grabaciones con un micrófono binaural (los cuales, por lo que he visto, son relativamente baratos), colocándolo en el lugar en el que se supone estaría la cabeza de la persona que escuche. En el caso de i-Doser, sin embargo, los sonidos tienen que ser "programados" ya que no son sonidos naturales, así que no se puede grabar desde ningún sitio.

Anónimo dijo...

hola,les cuento mi experiencia con i-doser, los pase a pm3 y los reproduje en mi cel (n-73)y empece,prove marijuana y cero efecto.segui con hand of good.
gran error.ne se en que minuto de la gravacion paso lo que paso.solo se que salte en la cama y empese a gritar que lo apagaran desconecte los audifonos,y cambio al altavos y fue peor arranke de la pieza con mis suegros tras de mi sin saber ke pasaba, y mi novia desesperada corriendo.fue terrible

i doser hand of god dijo...

Thanks for the nice information.Such a very valuable information.