viernes, agosto 26, 2011

(Reseña de cómic) Batman: Arkham City

Ya comentaba hace unas semanas sobre el juego Batman: Arkham City, la esperada secuela del Batman: Arkham Asylum del cual también hablé anteriormente. Para ir abriendo boca, DC ha publicado estos últimos meses una mini-serie de 5 números que servirá precuela para dicho juego y que este miércoles llegó a su conclusión. La serie nos muestra cómo, tras los eventos del primer juego y el hecho de que tanto el manicomio Arkham cómo la penitenciería de Blackgate están destrozados, el alcaide, y ahora también alcalde, Quincy Sharp, manipulado por una misteriosa figura (que todos enseguida reconocemos como el Dr. Hugo Strange) comienza la construcción de Arkham City al aislar parte de los suburbios de Gotham y meter allí a los criminales que, una vez dentro se pasean a sus anchas. Oliendo algo bastante turbio en el asunto, Batman se cuela en Arkham City intentando descubrir quién mueve los hilos de Sharp, mientras el Joker y el Pingüino se disputan el poder dentro de su nuevo campo de juego.
La mini-serie, como casi todas las mini-series precuelas de películas o videojuegos, no es especialmente pretenciosa. Se dedica a mostrar pequeñas historias casi autoconclusivas en las que nos presentan distintos elementos del juego. Así, en esta serie nos dan pistas de los distintos personajes que aparecerán, tanto villanos (Joker, Pingüino, Dos Caras, Hiedra Venenosa, etc.) como héroes (Catwoman y Robin... o mejor debería decir Red Robin). También a lo largo del cómic, los que hayamos jugado al primer juego veremos muchos guiños a aquellos Bat-artilugios que pudimos usar (como el secuenciador criptográfico o el gel explosivo). Probablemente el único número de la serie que merece mención especial es el tercero, donde un interno de nombre Lester Kurz se dedica a introducirse en ambas bandas, la del Joker y la del Pingüino, sólo para acabar revelándose que es... Casi os lo spoileo. Sin embargo, hay que reconocer que, aunque no sea algo del más allá, son cómics entretenidos y fáciles de leer. Un punto para Paul Dini.
Por otro lado, el dibujo, a cargo de Carlos D'Anda, aparte de ser muy bueno a lo largo de los cinco números, es un fiel reflejo de los personajes tal como aparecieron el primer juego y aparecerán en este segundo, haciendo que de verdad sintamos que es parte de ese mismo universo.
Concluyendo, esta mini-serie no reinventa el género, pero tampoco lo pretende. Es un intento de ir calmando el ansia de los fans y, al mismo tiempo, sacar algo de dinero aprovechando la desesperación que tenemos de jugar al juego. Pero, al menos, está bien hecho, y cumple bien su objetivo de aumentar todavía más nuestras ganas de jugar. Aunque aún tendremos que esperar hasta octubre. Qué ganas.

2 comentarios:

Neko dijo...

O.o como que casi? xD ahora me dejas en la intriga u.u
Tengo que leerlo! >.<

Roberto Mendoza Marrero dijo...

xDDDDDD Bueno, la verdad es que es fácil de adivinar, yo a la cuarta página o así ya me lo sospechaba.
Y si quieres leerlo, mejor que juegues al primer juego primero, que si no, de poco te enteras xD