jueves, agosto 25, 2011

(Reseña de cómic) Kick-Ass

Aunque ya hace más de un año desde que se terminó de publicar esta novela gráfica, con el posterior estreno de su película, no ha sido hasta que he descubierto que se estaba publicando una segunda parte de la historia que me he dedicido echarle un vistazo a Kick-Ass, uno de los trabajos más recientes de Mark Millar en compañía de John Romita Jr.
Muy al estilo de Millar, el cómic muestra una historia de superhéroes atípica, con una gran cantidad de referencias, aunque en este caso todas ellas justificada. El protagonista de la obra es Dave Liewski, un adolescente completamente ordinario (algo que se encarga de remarcar bien) que, por su afición a los cómics, un día decide ponerse un traje y salir a combatir el crimen. Evidentemente, esta no es la mejor idea que un adolescente cualquiera pueda tener, como pronto descubre Dave al tener que pasarse meses internado en un hospital tras su primer intento de hacerse el héroe. Sin embargo, y aunque debería haberse retirado después de ese estrepitoso fracaso, Dave decide continuar adelante y asumir el nombre heróico de Kick-Ass, consiguiendo de forma bastante fortuíta una fama que se le subirá pronto a la cabeza, aunque a partir de ahí sus actividades superheróicas sigan dando mucho que desear. Sin embargo, la aparición de otros héroes como Hit-Girl, Big Daddy o Red Mist le hacen entrar en una trama bastante más compleja que le llevará a ver la gran diferencia que hay entre los cómics y la vida real.
La serie es exactamente lo que pasaría si a Millar le hubieran dado a guionizar Ultimate Spider-Man. Combina las escenas de acción cinematográficas de Millar que, aunque intentan parecer más reales que la mayoría de los cómics, sigue teniendo bastantes fantasmadas (y demasiada sangre) con los problemas cotidianos de un adolescente. La sub-trama en la que finge ser gay para acercarse a Katie Deauxma, la tía buena de su clase (y como al final se topa con que en la vida real esa estrategia no puede salir bien de ninguna manera), o el berrinche que se coge al ver cómo Red Mist está quitándole su protagonismo como "primer superhéroe" reflejan la inmadurez del personaje de una forma bastante realista. Como les digo, sigue siendo muy "Hollywood" (al puro estilo Millar), pero la inmadurez y la torpeza del personaje, tanto en su vida cotidiana como en la heróica, lo hacen ser bastante original y divertido, además de que todo friki de cómics se sentirá identificado con el adolescente que quiere ser superhéroe pero se topa con la dura realidad de frente. Tal vez lo que más estropea el posible realismo de la serie sean Big Daddy y Hit-Girl (sobre todo Hit-Girl), pero sin ellos probablemente Kick-Ass no hubiera vivido para tener una historia mínimamente interesante.
Respecto al dibujo, Romita Jr. nunca ha estado entre mis favoritos, aunque reconozco que en este cómic me ha gustado bastante. También es cierto que hacía mucho que no veía nada dibujado por él (o al menos, que yo fuera consciente que estaba leyendo algo dibujado por él) por lo que su estilo parece haber cambiado mucho desde aquellos Amazing Spider-Man del 2001.
En conclusión, la serie es bastante entretenida, cuenta una historia curiosa y divertida con un ambiente muy Millar (para los que no conozcan a Millar, es cinematográfico, cínico y con escenas bastante duras). Ahora estoy leyéndome también su segunda parte (de la cual también se está planeando hacer película) y, por lo que he leído, puede que llegue a tener hasta tercera, así que estaré atento a sus publicaciones.

2 comentarios:

Neko dijo...

Yo solo había visto la peli, quizas me ponga a leerlo xD ^^

Roberto Mendoza Marrero dijo...

Yo ví la peli justo después de escribir este artículo y... El cómic le da mil vueltas a la peli.
De hecho, tengo preparada para dentro de un par de días la crítica de la peli. Y crítica con todas las letras xD.