viernes, octubre 28, 2011

(Crítica de cine) Casual Day

No es habitual en mí ver películas españolas, y de hecho, si no fuera porque en una asignatura del ciclo la profesora ha creído conveniente que le echáramos un visionado para ilustrar determinadas prácticas del mundo laboral. Así que nada, ya que la he visto, he pensado que podría reseñarla, ya que estamos. Para ponernos un poco en situación, la película se estrenó en 2008 bajo la dirección de Max Lemcke (cuya trayectoria profesional no es muy grande) y está protagonizada por Juan Diego Ruiz, Javier Ríos, Luis Tosar y Estíbaliz Gabilondo, entre otros.
La trama principal es bastante simple: una empresa decide aplicar la práctica Casual Day, que consiste en sacar a sus empleados del entorno laboral y hacerles pasar un día distinto juntos para potenciar y mejorar las relaciones entre ellos. De esta manera, una empresa de Madrid se lleva a sus empleados a una finca rural donde un psicólogo les guía a través de una serie de actividades, mientras ellos cada uno tiene sus pequeños dilemas personales o laborales. Esta trama no es gran cosa, aunque nos lleva a explorar a cada uno de los distintos personajes y sus situaciones, algunas mejor exploradas que otras.
La película se desarrolla de una forma muy lenta y de una forma tan sutil que, hasta que no llegan los últimos diez minutos de la cinta, parece que no ha ocurrido nada realmente. Aunque esto podría considerarse de alguna manera "artístico", la verdad es que convierte la película en bastante aburrida, algo bastante triste ya que el guión en general es bastante bueno. Otro gran problema es el hecho de que la hayan vendido como una comedia, cuando la película está muy lejos de ello: la mayoría de la película, mostrando los dilemas de cada personaje, te hace sufrir más que divertirte. De hecho, todas las tramas de los personajes son bastante pesimistas, salvo la de uno de ellos, que se está separando de su mujer, y el Casual Day le ayuda a ir animándose, trama que reconozco fue la que más me gustó de la película, tal vez porque el personaje parece ser el más elaborado de la película y acabas llegando a notar una cierta simpatía hacia él. Y respecto a los actores, la verdad, me sorprendieron, ya que todos interpretan muy bien sus papeles.
Resumiendo, que lo que peor me pareció de toda la película, sin duda, fue el director, que no supo llevar el ritmo de una película que podría haber sido bastante buena, y el hecho de venderla como comedia no ayudó en nada. Pero bueno, al menos el resto de los trabajadores se han defendido para hacerlo lo mejor que han podido en la situación en que estaban.

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