lunes, octubre 03, 2011

Historia del cómic, Capítulo VI: La Edad de Plata

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En los últimos artículos habíamos visto cómo, tras la II Guerra Mundial, los cómics de superhéroes habían casi desaparecido por falta de popularidad, mientras que los cómics de terror habían sufrido un fuerte golpe con la creación del Comics Code Authority, de modo que lo que más abundaba a mediados de los años 50's eran los Westerns y las historias de ciencia-ficción. Pero en 1956 la cosa cambiaría, cuando DC Comics publicara el cuarto número de su revista Showcase, donde Gardner Fox presentaría una nueva versión de un superhéroe ya existente en los 40's, aunque completamente renovado: Flash.
El éxito de este cómic llevó a que muchos otros héroes de la Edad de Oro fueran reinventados: Átomo, Linterna Verde, el Hombre-Halcón y muchos otros recibieron nuevas identidades, orígenes y aspectos, manteniendo bastante poco de sus homónimos de la anterior década, también acabando por reunirlos en un equipo conocido la Liga de la Justicia de América, imitando a la Sociedad de la Justicia a la que se unieron los "padres" de todos estos héroes.. Esto abrió la puerta para que la empresa que un día se conoció como Timely Comics y que, durante este período se llamaba Atlas Comics, poco después de renombrarse "Marvel Comics", se volviera a unir al negocio de los superhéroes en 1961, gracias a un autor que se encargaría de escribir decenas de historias mensuales, todas sobre distintos superhéroes de su propia creación: Stan Lee. A su primer cómic sobre superhéroes, Fantastic Four #1, lo seguirían cómics sobre Iron Man, Thor, Hulk, Spiderman, Daredevil, los X-Men y muchos más, además de acabar por reunir a algunos de estos héroes en un equipo, los Vengadores, intentando rivalizar con el éxito de la Liga de la Justicia, y encargándose de revivir en esta serie a uno de los mayores iconos de la editorial durante la Edad de Oro, el Capitán América, aunque algunos otros personajes como Namor o la Antorcha Humana (aunque en este caso, era una Antorcha Humana completamente nueva) ya habían sido revividos.
Por supuesto, Marvel y DC no fueron las únicas editoriales existentes durante la Edad de Oro, aunque, como hemos visto hasta la fecha, son las que más definen la historia del cómic americano, al menos de momento. Otras editoriales simplemente, debido al Comics Code Authority, decidieron adaptar sus historias para ser aceptados por el comité, como Harvey Comics, editorial que pasó de escribir historias de terror a escribir sobre el "fantasma amigable" Casper. Otros, como Dell Comics, se encargaron de jugar sus cartas lo mejor posible para continuar escribiendo historias de terror a pesar del Comics Code Authority. Pero incluso así, la gran mayoría de las editoriales (Dell, Archie, Charlton... ¡e incluso Disney!) acabaron por rendirse a la renovada moda de los superhéroes, popularizándose este género de forma ininterrumpida hasta nuestros días.
Como respuesta a la creciente popularidad de los cómics, durante esta etapa surgieron también las primeras tiendas especializadas e incluso las primeras convenciones de cómics, y el coleccionismo se hizo algo del día a día, empezando la escalada de precios que ha provocado que algunos cómics hayan superado el millón de dólares de valor.
También, esta popularidad reganada por los cómics ayudó a que muchos autores y editoriales empezaran a atreverse a publicar los llamados underground comix, cómics bastante más maduros (con frecuentes referencias, implícitas o explícitas, a temas como drogas o sexo) que, por supuesto, no pasaban los estándares de la Comics Code Authority, pero que de todos modos eran éxito de ventas, lo cual permitiría más tarde llegar a la siguiente etapa de la historia de los cómics: la Edad de Bronce.

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