miércoles, octubre 26, 2011

(Reseña de cómic) Fear Itself

Ya  hemos hablado varias veces en este blog de los eventos crossovers que cada cierto tiempo sacan las populares editoriales Marvel y DC. La semana pasada acabó otro de esos eventos, en este caso de la editorial Marvel, el llamado Fear Itself (que vendría a ser algo así como "El miedo en sí mismo"), por Matt Fraction, Stuart Immonen, Wade Von Grawbadger y Laura Martin, además de los autores de los respectivos tie-ins.
La historia, continuando la trama de Siege la cual obligó a los dioses asgardianos a establecerse en Broxton, Oklahoma, comienza cuando la hija de Cráneo Rojo, Sin, encuentra el Martillo de Skadi, lo cual la convierte en la nueva heralda de la Serpiente, un asgardiano que dice ser el hermano de Odín. Dicho dios, previendo los acontecimientos que se aproximan, orden a toda su gente a volver a su mundo natal, Asgard, y dejar a los humanos enfrentarse solos a la Serpiente y sus heraldos (elegidos entre siete héroes y villanos), aún con el descontento de Thor, que, ayudado por el reencarnado Loki, se encargará de oponerse al Padre de Todos y ayudar a los humanos en su enfrentamiento con el "miedo en sí mismo".
La verdad es que el evento en sí no es gran cosa. El concepto está bien, pero la mayoría de la historia se concentra en el primer número, dejando la mayoría de los siete números bastante vacíos de contenido, la mayoría sólo concentrándose en peleas y más peleas. Los intentos por hacer "giros argumentales" se convierten en simplemente momentos que intentan ser impresionantes sin llegar a serlo, y ni siquiera el gran misterio de la identidad de la Serpiente es algo que nos sorprenda, ya que ni siquiera necesitamos saber mitología nórdica para saber sobre Jormungand, la serpiente de Midgard, ya que esta ya ha aparecido en cómics anteriores, lo cual encima provoca conflictos de continuidad con esta versión. Para colmo, los tie-ins no son especialmente interesantes e incluso algunos se alejan tanto de la historia que nos preguntamos qué tendrán que ver, con lo cual llegué a un punto que dejé de leerlos y me centré sólo en la serie principal.
El dibujo, aunque funciona para entenderlo bien, es también bastante pobre en detalles e impide reconocer fácilmente a determinados personajes. Además, el colorista abusa de los tonos rojizos durante toda la obra, lo cual acaba cansando bastante.
Vamos, que realmente no ha sido una obra especialmente buena, una pena considerando que es el primer crossover que implica a toda la editorial desde el Secret Invasion de 2008 (aunque ese tampoco es que fuera gran cosa... sólo otro buen concepto llevado de manera bastante mala). Tal vez sus repercusiones, mostradas en los prólogos al final del séptimo número como inicio de nuevas series, merezcan la pena (sobre todo me pica la curiosidad la nueva serie de Hulk), pero esta colección en concreto ha sido una gran decepción.

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