viernes, octubre 07, 2011

(Reseña de cómic) The Order

Desde inicios de los años 70s, un nuevo grupo de superhéroes apareció en las páginas de los cómics Marvel: los Defensores. Un grupo de superhéroes, característico por estar obligados a acudir cada vez que son necesitados por culpa de un vínculo mágico (aunque esto no ha sido constante durante toda su existencia, ni siquiera en su origen), el variopinto grupo formado por el Doctor Extraño, Hulk, Estela Plateada y Namor (entre otros, más secundarios) han tenido diversas series y miniseries desde entonces. Y una de las sagas más curiosas relacionadas con este equipo es la que ocupa este artículo, publicada en el año 2001: The Order.
La historia nos cuenta cómo los principales Defensores, debido al vínculo que los obliga a aparecer allá donde haya problemas, deciden tomar el control del mundo al llamarse a sí mismo "The Order" y ocultar sus personalidades bondadosas dejando salir sólo aquellas más crueles y autoritarias. Por supuesto, esto les lleva a enfrentamientos con otros superhéroes, entre ellos sus otros compañeros de equipo (Nighthawk, Hellcat y Valkiria), los cuales tienen la mayoría del protagonismo y que acabarán descubriendo la razón auténtica por la que los héroes han acabado así.
La verdad, para una serie con tan poco argumento (a primera vista), es sorprendente que hayan podido mantenerse 6 números sin hacer la historia especialmente repetitiva. Todas las peleas, todas las escenas, tienen un sentido, y ahí aplaudo en su trabajo a Jo Duffy y Kurt Busiek, los autores detrás de esta serie. Las escenas están bastante bien distribuidas y todos los personajes están bastante bien descritos. Además, y para aliviar la tensión que se respira durante casi toda la miniserie, tenemos a los padres de Samantha Parrington, la Valquiria, que están convencidos de apoyar a su hija con su "hobby" para lo cual le crean una "curiosa" base a los Defensores, llevando a una serie de situaciones cómicas que ayudan a sacar alguna sonrisa. Tal vez el único problema desde el punto de vista guionístico sea que hay demasiado diálogo (o más bien, monólogos de personajes), explicando cosas que al mismo tiempo se explican con imágenes, lo cual lo hace bastante cansino.
Por el lado del dibujo, Matt Haley ofrece un estilo bastante consistente, aunque tal vez un tanto "retro", recordando bastante a los cómics de principios de los 90's. Sin embargo, es bastante agradable de leer, las imágenes no confunden y los personajes se distinguen fácilmente.
En general, la serie está bastante bien, es una miniserie curiosa que tiene repercusiones interesantes en el grupo y que encima nos muestra algo que nos encanta a los fans: peleas entre superhéroes. Sobre todo se la recomiendo a los fans del grupo o de alguno de los personajes que lo forman, serán los que más la disfruten, sin duda.

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