jueves, noviembre 03, 2011

(Reseña de cine) Las Aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio

Hasta la fecha, los pasos del periodista belga creado por Hergé por los cines han pasado bastante inadvertidos por la mayoría de la gente, siendo su adaptación más popular la serie de animación de los 90's que adaptó la mayoría de los tomos del personaje. Sin embargo, este 2011, Steven Spielberg y Peter Jackson han estrenado la primera de la que pretende ser una trilogía de películas sobre el personaje y que, probablemente, permita al personaje tener su hueco en el hall de la fama de Hollywood.
La trama principal de la película, como su nombre indica, se basa sobre todo en el libro El Secreto del Unicornio, aunque se incluyen bastantes elementos de otros libros, sobre todo de El Cangrejo de las Pinzas de Oro, ya que muestra el momento en que Tintín y el Capitán Haddock se conocen. Para quien no conozca estos libros, la historia cuenta cómo Tintín, en un mercadillo, encuentra una maqueta de un barco que le gusta y la compra, cuando unos tipos parecen muy interesados en dicha maqueta lo cual lleva al periodista a documentarse sobre dicho barco, el "Unicornio", descubriendo que perteneció a Francisco de Haddock y que guarda un secreto que sólo sus descendientes conocerán. Sin embargo, esta investigación y el descubrir el primer paso a desvelar el misterio, escondido en un mensaje oculto en el interior del mástil de la maqueta, le lleva a ser secuestrado a bordo de un barco donde conoce al descendiente de Francisco de Haddock, capitán del barco cuya tripulación se ha amotinado, y juntos comienzan la travesía para descubrir el misterio que rodea al Unicornio.
Aunque el libro que da nombre a esta película es un tanto "soso", ya que ocurre entero dentro de la misma ciudad, la película nos lleva a distintas localizaciones, gracias en parte a la inclusión de parte de la trama de El Cangrejo de las Pinzas de Oro. Además, la película hace desaparecer a los hermanos Pájaro, los antagonistas principales del libro original, y usa a Sakharine, quien originalmente sólo era un coleccionista sorprendido porque hubiera una maqueta idéntica a la que él había comprado diez años antes, como villano principal, dándole además una conexión más íntima con dicho barco, lo que hace que su papel antagónico sea más marcado y no surja simplemente de la codicia, lo cual hace la película más interesante en este aspecto. Además, y para contentar a los fans, Allan, originalmente contramaestre del capitán Haddock y enemigo recurrente de los protagonistas desde El Cangrejo de las Pinzas de Oro, aparece a las órdenes de Sakharine. Otros personajes de la saga, como Hernández y Fernández, Nestor, Bianca Castafiore, Omar Ben Salaad o Aristides Silk, hacen también apariciones, más o menos importantes dependiendo del caso. Y, por supuesto, acompañando a Tintín durante toda la película, su fiel acompañante Milú.
La historia por lo general se hace muy entretenida. Aunque la película comienza tal vez un poco acelerada, saltando de escena en escena de una manera un poco brusca, desde que más o menos se asientan las bases de la película el ritmo se corrige, sobre todo agradeciéndose que el capitán Haddock se una al protagonista, ya que le da algo más de dinamismo a las aventuras (algo que ocurría también en el cómic, los primeros libros anteriores a la aparición de dicho marinero eran más sosos). Además, las escenas de acción son trepidantes, absurdamente exageradas y divertidas a más no poder. Destaco la persecución al águila de Sakharine por las calles de Bagghar, una de las escenas más bestiales de toda la película.
El humor es simple, pero efectivo. En su mayoría, a los fans de Tintín no nos sorprenderán los chistes, pero ayudarán a sacar alguna que otra sonrisa de vez en cuando. También, como tributo a los fans, hay una infinidad de referencias a otras películas (un titular de periódico hablando del cetro de Ottokar, las latas de cangrejo que en realidad contenían opio, Haddock intentando beber alcohol en ingravidez...), además de modificar de una manera bastante correcta lo que ocurre en esta película (la manera de Haddock de recordar la historia del Unicornio es bastante entretenida, y a pesar de ser distinta, sigue recordándonos cómo lo contaba en el cómic). Y, como guiño entre otras cosas a la serie de los 90's (aunque es un guiño realmente a la historia del personaje en general), adivinad quién es el primer personaje con el que habla Tintín en la película.
Por supuesto, no podemos dejar de hablar de la animación en esta película. El nivel de realismo y de detalle alcanzado por estos genios del celuloide es muy bestia, ya que habían muchas veces en que era difícil de creer que estuviéramos viendo personajes animados y no reales. Es cierto que el sistema de captación de movimientos usado para realizar la película ha ayudado mucho, pero insisto: la calidad es muy buena.
Concluyendo, recomiendo encarecidamente la película, se merece verse, y si puede ser, en 3D, ya que las escenas de acción lo piden. No importa que seamos fans del personaje o no, es una película de aventuras con momentos muy divertidos que puede entretener a cualquiera, tenga la edad que tenga. Y comentar que la idea original de Spielberg es hacer una trilogía sobre el personaje, cuya segunda película en teoría se comentaba se basaría en Las 7 Bolas de Cristal y El Templo del Sol, aunque el final de esta película me hace creer que los tiros irán en otra dirección (o tal vez no). Lo cierto es que espero que en la secuela veamos al otro gran compañero de Tintín, el Profesor Tornasol, y, tal vez, a alguno de sus archienemigos, Rastapopoulos o el profesor Müller.

1 comentario:

Naota Nandaba Kasugano dijo...

Nunca me hizo mucha gracia Tintin, ya desde pequeño, así que la película no me atrae nada de nada. Una cosa que me llamó la atención es el diseño de los personajes, es como una mezcla de actores reales y los diseños de los dibujos animados, pero a medio camino, como si se hubiesen detenido en la transición del 2d al 3d, con resultados que a mi visualmente no me maravillan, seguro que acabaré viéndola tarde o temprano.