viernes, noviembre 04, 2011

(Reseña de cómic) Sherlock Holmes: Year One

Como la gran mayoría de los personajes de la cultura popular, el famoso detective creado por Sir Arthur Conan Doyle ha tenido la oportunidad de aparecer e incluso protagonizar una buena cantidad de cómics en distintas editoriales. Este año, de la mano de Scott Beatty y Daniel Indro, Sherlock Holmes regresa al mundo del cómic para contar la que, supuestamente, fue su primera aventura acompañado del dr. Watson, en la miniserie de 6 números Sherlock Holmes: Year One (en español: "Sherlock Holmes: Año Uno").
El primero de los seis números sólo es una introducción, en la que Watson y el inspector Bratton (el antecesor de Lestrade) escuchan a un joven Holmes contarles cómo ha descubierto una bien elaborada trama de robos en una fiesta, despertando el interés de Watson, que empieza a seguir al detective para descubrir qué tipo de vida lleva. Esto les lleva a ambos a empezar a investigar unos asesinatos que se empiezan a suceder y que parecen intentar imitar los de los doce Cesar descritos en el libro de Gaius Suetonius Tranquillus. Al mismo tiempo, Holmes investiga la desaparición de su amigo Victor Trevor, lo cual también intriga a Watson ya que parece ser la única relación personal que Holmes tenga con alguien.
La historia es bastante curiosa, aunque, como es habitual en muchas mini-series, se intenta estirar sin tener demasiada trama que añadir, con lo cual durante los números intermedios llega a un punto en que llega a ser aburrido y uno empieza a desesperarse, esperando que la historia avance de alguna manera. Incluso introducen una versión bastante extraña de Irene Adler (el "interés romántico" de Holmes, por decirlo de alguna manera) que realmente no aporta absolutamente nada a la historia.
El dibujo no es malo, ayuda a meterse bien en la historia y el ambiente de la época, pero la mayoría de los personajes carecen de rasgos característicos, lo cual hace algunas escenas bastante confusas, ya que cuesta saber quién es el personaje que estamos viendo. Para colmo de males, en el número 6 hay una escena donde confundieron el diálogo, repitiéndose el mismo diálogo dos veces (y por distintos personajes), por lo cual nos quedamos sin saber qué pretendía el autor que dijeran los personajes en ese momento.
Imagino que el autor no espera que su obra se añada al "canon" de Sherlock Holmes, sobre todo por sus inconsistencias con las novelas. No conozco demasiado las novelas (de hecho, no he leído ninguna), pero con la información que tengo del personaje, sé que hay al menos dos personajes cuyas apariciones en este cómic distan mucho de los personajes de las novelas. Uno de ellos es la ya mencionada Irene Adler, y del otro mejor no diré más ya que estropearía el final. Como digo, el autor podría haber sido un poco más cuidadoso con estos detalles (no era muy difícil), sobre todo cuando en el final del último capítulo referencia a la que sería la primera novela del detective (Estudio en Escarlata).
 Concluyendo, aunque no es un mal cómic, no aporta tampoco demasiado. Tiene su toque de misterio y las deducciones de Holmes son bastante divertidas de ver, como siempre, aunque la trama secundaria acaba resultando ser más interesante que la principal  (aunque opino que si las hubieran unido de alguna manera al menos hubiera tenido sentido tener ambas tramas a la vez). Así que este cómic lo recomiendo a quien le guste las historias detectivescas y no sea demasiado purista hacia este personaje.

2 comentarios:

Raquel Romero Sanabria dijo...

No me he leído estos cómics, pero fíjate si distan mucho de las novelas y relatos de Doyle, que Holmes y Watson se conocen en la primera novela ("Estudio en Escarlata") porque ambos buscan un compañero de piso, así que eso de que el primer caso que Watson conozca sea el del cómic y que conozca a Holmes de esta forma, pues difiere bastante de la novela.

camarada05 dijo...

Hola, pueden visitar: http://www.onirosdelgato.com y disfrutar el comic de Sherlock Holms en acceso directo y descarga con la tecnologia Google Docs.