miércoles, enero 04, 2012

(Reseña de serie) Marco (mini-serie)

Como ya comenté hace un tiempo, Antena 3 ha producido una versión española del relato de Edmondo De Amicis conocido como Dagli Appennini alle Ande ("De los Apeninos a los Andes"), más popular como la serie de anime "Marco" que se emitió y repitió durante mucho tiempo en las televisiones españolas, y en la cual un niño italiano abandonaba su hogar para encontrar a su madre que se había ido a trabajar a Argentina.
La nueva versión de Antena 3 traslada la historia a España, donde la situación económica de la madre de Marco y Lucas (un hermano inventado para la ocasión, sin nada que ver con Tonio, el hermano mayorl de Marco en la serie y supongo que también en el relato) deja a sus hijos a cargo de una pareja anciana amiga de la familia mientras ella se va a buscar trabajo a otras partes del territorio peninsular debido a lo precario de la situación familiar. Los hermanos, no contentos con la situación, deciden partir en busca de su madre, siendo perseguidos durante toda la historia por el asistente social Carlos.
Bueno, la historia está bastante modificada, el mono Amedio es sustituido por un hermano pequeño que no se digna a aprender a leer y la historia es trasladada no sólo geográficamente sino también en el tiempo, ya que se supone que ocurre en una época más actual. Pero, perdonando eso, miramos la historia, y la verdad, no hay dónde agarrarla. A una serie de situaciones surrealistas le sumamos un montón de escenas que no vienen a cuento (sobre todo aquellas relacionadas con los cuentos que les contaba la madre, que parece que buscaban la forma de gastar el presupuesto que tenían en CGI), unas acciones que no tienen consecuencias en su mayoría (¿qué ocurrió con la argentina que se hizo pasar por la madre de Marco una vez se descubrió el fraude que estaba cometiendo? ¿no deberían haberlas repatriado a ambas?) y unos personajes con unas personalidades absurdas que cambian de estado de ánimo sin venir a cuento en cualquier momento.
A todo esto tenemos que añadirle una cantidad de actores que no transmiten nada, y para colmo los dos protagonistas, interpretados por Sergi Méndez como Marco y los gemelos Juan y Raúl del Pozo interpretando a Lucas, no vocalizan en la mayoría de su actuación, provocando que nos cueste entender lo que está pasándoseles por la cabeza a los dos personajes a lo largo de la película. Y el resto de actores tampoco hacen nada especial para ser recordados.
Visualmente, la serie es como todas las series depresivas españolas. Imágenes muy nítidas con colores muy fríos para intentar ayudar al espectador a sentirse angustiado. ¡Pero es que hasta en los momentos alegres la ambientación es fría! Y, para colmo, están los CGI, que aparte de no venir a cuento, tampoco son algo del más allá. Un desastre.
Vamos, que tampoco esperaba mucho, pero es que lo que ha hecho Antena 3 ha sido completamente penoso. Ya podrían habérselo pensado dos veces antes de mancillar el nombre de una serie que ha marcado la infancia de muchos.

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