miércoles, febrero 01, 2012

(Reseña de serie) Sherlock, segunda temporada

El viernes pasado hablaba de la primera temporada de esta serie, y gracias a la corta extensión de sus temporadas (tres episodios de hora y media cada una) ya he podido ver también la segunda (y hasta ahora, última, aunque se ha confirmado que habrá una tercera) temporada. Como ya dije el viernes, la serie muestra las aventuras de unos Sherlock Holmes y John Watson reimaginados en el mundo actual.
A partir del cliffhanger del final de la temporada anterior comienza la segunda temporada, con la presentación del eterno enemigo de Sherlock Holmes, James Moriarty, aunque dicha situación se soluciona en los primeros minutos del capítulo para luego pasar a otro asunto completamente distinto (bueno... casi). En esta segunda temporada exploramos más los sentimientos de Sherlock, que en la primera parecían inexistentes, viendo cómo empieza a demostrar emociones hacia Watson, la Sra. Hudson, Lestrade o incluso un nuevo personaje que se introduce en esta premiere, muy popular entre los fans del personaje. Y, tras los tres capítulos, llegamos a otro cliffhanger final que ha conmocionado internet haciendo que todos nos preguntemos qué es lo que ha ocurrido realmente, y manteniéndonos en vilo mientras no se anuncia fecha para el estreno de la tercera temporada.
La serie continúa en la misma línea que en la primera temporada, evidentemente cada vez profundizando más en los personajes a medida que nuevos casos van apareciendo, aunque he de reconocer que el segundo capítulo de la temporada me ha decepcionado por parecer ir completamente desvinculado del resto, aunque el guiño de titularse "Los sabuesos de Baskerville", similar a "El sabueso de Baskerville", una novela real del personaje, nos hace perdonarlo en parte. Y no es el único guiño, ya que los otros títulos también tienen que ver con relatos originales: "Escándalo en Belgravia" (parecido a "Escándalo en Bohemia", y teniendo mucho que ver con este relato) y "The Reichenbach Fall" (alusión al lugar donde Sherlock y Moriarty tuvieron su última pelea en "El problema final"). Aún así, también perdonamos la poca relación de "Los sabuesos de Baskerville" si nos damos cuenta de que en la primera temporada realmente los dos primeros episodios, aunque tenían relación con la trama principal a la que nos lleva la serie, aportaban poco o nada a la misma.
Las actuaciones siguen siendo excelentes, todos los personajes están muy bien interpretados, y en general el estilo de la serie va en la misma línea. La única pega tal vez sea la inclusión de algún efecto especial en esta segunda temporada, que como suele ocurrir en series como esta, no llegan a convencer mucho. Sin embargo, considerando la naturaleza de aquellas situaciones que requirieron efectos, tampoco hay mucho de lo que quejarse.
Concluyendo, me ha encantado esta serie, ambas temporadas han sido fantásticas y estoy deseando que anuncien cuándo comenzará la tercera temporada, porque estoy impaciente por descubrir lo que realmente ocurrió al final del último episodio (internet se está llenando de teorías sobre el asunto... ¡no vivía esto desde el final de Perdidos!). Sólo nos queda esperar que Sherlock, en el próximo episodio, nos explique todo lo ocurrido a la voz de "¡Elemental, mi querido Watson!" (frase que, curiosamente, aún no ha dicho en la serie).

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