jueves, abril 26, 2012

(Reseña de película) Batman Forever

Tras las dos exitosas películas basadas en el popular caballero oscuro de DC Comics, en 1995 se estrenó una tercera parte en la que se sustituyó no sólo al director (aunque Tim Burton seguiría como productor de la película) sino también al actor protagonista. De este modo, con Joel Schumacher a la dirección y Val Kilmer en el papel principal llegó Batman Forever ("Batman para siempre").
En esta tercera película, Batman se enfrenta a un criminal que lleva tiempo dándole problemas, Dos Caras, también conocido como el antiguo fiscal del distrito Harvey Dent, teniendo que acoger a un joven acróbata llamado Dick Grayson al que el mafioso deja huérfano al irrumpir en el circo donde trabajaba. Mientras tanto, el doctor Edward Nigma, un científico que trabaja para Industrias Wayne, ve como su trabajo de manipulación de ondas cerebrales es rechazado por el propio presidente de la compañía, por lo que una vez renuncia comienza una cruzada contra su ex-jefe al adoptar la identidad del Enigma.
Batman Forever es considerado por muchos el comienzo de la decadencia de esta saga, pero lo cierto es que para mí no es mucho peor que las anteriores. Por un lado agradezco a Schumacher haberse decidido por fin a profundizar en el protagonista, dando bastante tiempo para desarrollar a lo largo de la película a cuatro de los cinco protagonistas, ya que Dos Caras ve robado su protagonismo por la doctora Chase Meridian, el nuevo interés romántico del héroe. De hecho, en esta película ocurre lo contrario que en las anteriores: los villanos (sobre todo Dos Caras) son los más maltratados, teniendo unas tramas y unos diálogos de lo más absurdos.
Cabe destacar la trama de Robin, un personaje muy diferente al de los cómics, intentando ser una mezcla entre los dos primeros Robin pero sin llegar a parecerse a ninguno realmente. Sin embrago, su historia por lo general está bastante bien llevada y es una lástima que al director no se le haya ocurrido incluir una escena epílogo para cerrar su trama, algo que creo hubiera sido necesario. Por el resto, chascarrillos malos y clichés que hacen recordar bastante a la serie de los 70's, aunque con un Robin con bastante más mala leche.
De las actuaciones sólo destacan las de los dos héroes, interpretados por Val Kilmer y Chris O'Donnell, además de, una vez más, Michael Gough en su papel de Alfred Pennyworth. Sobre todo Val Kilmer ha demostrado ser unos Bruce Wayne y Batman mucho más convincentes de lo que fue Michael Keaton. Es una pena que dos actorazos como son Jim Carrey (Enigma) y Tommy Lee Jones (Dos Caras) hayan tenido que sobreactuar tanto en sus papeles, sospecho que por órdenes del director, y Nicole Kidman en su papel de la doctora Meridian tampoco hace gran cosa. El resto del reparto no hace gran cosa, sólo destacando que se le dé un papel tan mínimo a Drew Barrymore, haciendo de "Azúcar", una de las dos chicas de Dos Caras (la del lado "bueno"), y el hecho de que Pat Hingle ha visto por fin más de dos líneas de diálogo al volver a repetir su papel de Gordon, aunque tampoco ha hecho mucho más.
La ambientación intenta continuar el estilo bizarro de Burton aunque dándole un tono un tanto más llamativo, esto sobre todo debido a los coloridos estilos de los dos villanos. Afortunadamente, las escenas de la Batcueva y similares tienen unas iluminación y tonalidad bastante menos molestas.
Curiosos me parecieron un par de momentos en la película. Por un lado, que la doctora Meridian hable de las preferencias de Batman en el campo amoroso, haciendo evidentes referencias a Catwoman, lo cual hace preguntarse si Batman y la gata habrán tenido más encuentros desde la última película (ya que en la segunda, el coqueteo de ambos personajes, además de ser bastante escaso, no fue especialmente público). Y, por otro lado, la mención de Metrópolis que hace Bruce Wayne en una de sus conversaciones con Dick, haciéndonos recordar que estamos viendo una película sobre un superhéroe DC.
En definitiva, aunque la gente despotrique tanto de esta película, en mi opinón no tiene mucho que envidiarle a sus predecesoras. ¿Que no es una gran película? No, pero las anteriores tampoco lo fueron. Sigue en la misma línea.

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