jueves, abril 19, 2012

(Reseña de película) Batman Vuelve

El éxito de la película Batman dirigida por Tim Burton y protagonizada por Michael Keaton, Jack Nicholson y Kim Basinger en 1989 permitió al director rodar una secuela que se estrenaría tres años más tarde, aunque del trío protagonista sólo regresaría Keaton, aparte de varios de los actores secundarios. De esta manera, en 1992, llego a los cines Batman Returns (en España conocida como "Batman Vuelve"), siendo otro éxito para el director.
Esta segunda película nos presenta a otros dos villanos clásicos del personaje. Por un lado, tenemos al Pingüino, el líder de una banda criminal criado por los animales por los que recibe su apodo, que busca compensación por haber sido abandonado nada más nacer debido a sus deformaciones, aunque la "compensación" que busca no es la que en un principio hace creer a Gotham. Por otro lado, tenemos a Selina Kyle, la secretaria de un poderoso empresario que, tras descubrir ciertos secretos sobre su jefe, es empujada desde una ventana, aunque milagrosamente sobrevive, eso sí, con la cabeza un tanto trastocada y una cierta obsesión con los gatos. Estos dos personajes tendrán como nexos por un lado a Max Shreck, jefe y atacante de Selina que intenta manipular a Oswald (el Pingüino) para que se convierta en alcalde y le conceda los permisos que desea, y por el otro lado, como no, el justiciero Batman, que intenta parar los pies a ambos.
Al igual que hice con la primera película, no voy a tener compasión con esta segunda parte por mucho que la gente la admire tanto. La película es tal como la he descrito en la sinopsis anterior: si en la primera película el papel de Batman estaba bastante eclipsado por el del Joker, en esta segunda parte está casi a punto de ser considerado un secundario, si no fuera porque a partir de que empieza la acción se le empieza a tener un poco más en cuenta. Sin embargo, la película sigue flojeando bastante en intentar meternos lo más mínimo en la psique del personaje, concentrándose sobre todo en explorar a los villanos. Además, el tiempo en la película ocurre de un modo muy raro y desordenado, cometiendo muchos errores a la hora de intentar llevar varias tramas a la vez, lo cual no sería tan grave si no fuera porque Shreck está metido en todas las tramas y, por lo tanto, no guarda ninguna lógica (entre que lanza a Selina por la ventana y la vuelve a ver vivita y coleando pasa un día entero si analizamos las escenas; sin embargo, todos los diálogos indican que ocurre al día siguiente). De este modo, la película se gana un suficiente raspado en historia, y es sólo por los papeles de los villanos.
Por otro lado, y ahora concentrándonos en lo que viene siendo la "adaptación", si en la primera película, Batman se convirtió en un personaje aún más oscuro que en los cómics al atacar al Joker con intención de matarlo, en esta segunda hace todo lo contrario, y le queda muy poco para parecerse al Batman de Adam West. La relación entre Batman y Catwoman tampoco está especialmente explorada, e incluso hay una conexión mucho más seria entre sus otras dos identidades, completamente el contrario de lo que suele ocurrir en los cómics. Y, finalmente, el hecho de que los dos villanos de esta película, dos de los enemigos más cuerdos que tiene Batman (recordemos que la mayoría de sus enemigos están bastante mal de la azotea), aparezcan esta película con unos desequilibrios mentales muy superiores al que tenía el Joker en la primera película, termina de borrar cualquier esperanza de que fuera a darle un aprobado en este aspecto.
La ambientación... Bueno, es Tim Burton. No me gusta el estilo de Tim Burton. Y en esta película su estilo oscuro, exagerado y cuasi-caricaturesco se nota incluso más que en la anterior película, además de que, debido a esto, los dos villanos han sufrido la gran degeneración que comenté en el anterior párrafo. Sé que mucha gente piensa que Burton es indicado para llevar una película de Batman, pero lo cierto es que para mí una ciudad oscura, corrupta y decadente y un circo macabro no son lo mismo, y esto último es lo que intenta mostrar Burton en estas películas.
Los actores... Una vez más, Michael Keaton demuestra no pegar con el papel, sobre todo cuando falla tanto al interpretar a Wayne como a Batman. Michelle Pfeiffer hace un papel horrendo como Selina Kyle, y relativamente aceptable como Catwoman, Christopher Walken (Max Shreck) no muestra sentimientos en toda la película, y es el genial Danny DeVito la auténtica estrella de la película, interpretando de fábula esta versión tan bizarra del Pingüino. Respecto a los secundarios, una vez más es Michael Gough (Alfred Pennyworth) el único destacable, mientras que el comisario Gordon (interpretado pésimamente por Pat Hingle) sigue esperando tener un papel mínimamente importante algún día.
En conclusión, una película en la misma línea que la primera parte, ya que, aunque en algunas cosas mejora algo, en otras pierde completamente. Y es una lástima ya que, con este par de villanos, la película tenía mucho potencial.

1 comentario:

Lupita Belmonte dijo...

La versión de 1989 de Batman ha sido la mejor de todas, tiene una historia muy emocionante llena de acción, Michael Keaton es un perfecto Batman, tal y como lo describen en el comic, es una película que te atrapa de principio a fin por su ambientación y su historia; muy recomendable para todos los que aman el cine.