viernes, abril 20, 2012

(Reseña de serie) Friends, 2ª temporada

Tras el éxito de la primera temporada de Friends, la NBC se pudo permitir una segunda temporada, teniendo a todo el reparto de vuelta (como ocurriría durante todas las diez temporadas que duró la serie). Aprovechando que ya conocemos a los personajes principales y sus situaciones, como en toda sitcom que se precie, en esta segunda temporada las tramas empiezan a ser más complejas.
La temporada comienza justo donde acabó la anterior, cuando Rachel descubría los sentimientos de Ross hacia ella cuando él estaba de viaje, y a su vuelta lo espera en el aeropuerto con intención de corresponderle, sin imaginarse que Ross no va a bajar solo del avión. A partir de entonces la situación de la primera temporada se muestra a la inversa, en la que Rachel intenta ocultar los celos hacia la nueva novia de Ross hasta que, en estado de ebriedad, se lo confiesa por teléfono. Respecto a los otros personajes, Joey por fin consigue su primer papel importante en el culebrón "Los Días de Nuestra Vida" lo cual lo acaba llevando a abandonar el piso que comparte con Chandler, mientras Phoebe descubre dónde se encuentra su padre y Monica empieza a salir con un oftalmólogo amigo de su padre a pesar de la diferencia de edad.
Esta temporada, en mi opinión, mejora en calidad con la anterior. Aunque los primeros episodios, la mayoría centrados en el triángulo Rachel-Ross-Julie, siguen tomando esta relación como única trama a seguir, mientras los otros personajes todos tienen tramas autoconclusivas en cada episodio, esto cambia y todos los personajes empiezan a tener unas tramas más largas, siendo tal vez Phoebe la que tiene la trama menos explorada, al haber sólo dos capítulos que sigan esta trama. Pero, de hecho, durante la segunda mitad de la temporada, Ross y Rachel son dados un poco de lado mientras se exploran estas otras tramas, dándole bastante frescura al asunto. También el humor mejora bastante en esta temporada debido precisamente al hecho de que ya conozcamos a los personajes y los guionistas no necesiten tener tanto cuidado para que sus comentarios o formas de actuar nos parezcan demasiado extraños. Desgraciadamente la finale no es tan buena como la de la primera, a pesar de que cierra un par de tramas, alguna que estaba pendiente desde la primera temporada (la de la huída del altar de Rachel), pero se siente más como un capítulo cualquiera que como una season finale en condiciones.
Las actuaciones siguen siendo geniales y encima el éxito de la serie les permite tener más a menudo a actores de renombre (aunque en la primera temporada ya contaron con George Clooney en un episodio), como Julia Roberts, Jean-Claude Van Damme, Charlie Sheen o incluso Tom Selleck, que interpreta a Richard, el novio maduro de Monica, durante casi toda la segunda mitad de la temporada.
En conclusión, la serie de momento sólo mejora y dejan ganas de seguir viendo capítulos para ver cómo continúa la trama (a pesar de saber a grandes rasgos lo que va a ocurrir, por haber visto tantas veces la serie aunque de manera desordenada).

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