miércoles, mayo 02, 2012

(Reseña de cómic) Batman: Year One

Tras la reescritura del multiverso DC en 1985 con la Crisis en Tierras Infinitas, la mayoría de los héroes DC (sobre todo los que poseían más continuidad como eran Superman, Batman o la Mujer Maravilla) necesitaron una revisión de su continuidad, de modo que el kriptoniano recibió la miniserie The Man Of Steel, la amazona uns años más tarde consiguió su nueva serie Wonder Woman y el origen del Cruzado de la Capa se revisó en los números 404 a 407 de su colección regular Batman, en la trama llamada Batman: Year One ("Batman: Año Uno").
Sé que hace un tiempo reseñé la película que sacaron basándose en este cómic, pero, aún así, voy a refrescarles la memoria.  El protagonista más evidente de esta historia es el comisario Gordon, quien acaba de ser trasladado a Gotham City junto a su mujer Barbara, encontrándose una de las ciudades más corruptas y con el índice de criminalidad más alto que ha visto, temiendo por su mujer y por el hijo que ella podría estar esperando (ya que está esperando las pruebas de embarazo). Al mismo tiempo, el joven Bruce Wayne ha regresado después de su ausencia de doce años de la ciudad, dispuesto a acabar con el crimen de la ciudad para vengar la muerte de sus padres cuando él sólo era un niño. Y, finalmente, la tercera y menor protagonista es Selina Kyle, una prostituta deseosa de atención que, una vez el millonario empieza su carrera de vigilante (tras un par de tropiezos por no saber exactamente cómo enfrentarse a los criminales), decide cambiar también su modo de vida.
El responsable de estos cuatro números fue el guionista Frank Miller, quien había sido muy aclamado por su trabajo en la serie Batman: The Dark Knight Returns un año antes, acompañado por el dibujante David Mazzucchelli. En general, la historia cuenta bastante poco. Se empeña en mostrarnos la corrupción de Gotham y la ineptitud del Caballero Oscuro durante sus primeros días, además de tratar un poco y muy por encima las relaciones entre el héroe, Gordon y Harvey Dent, el cual más tarde se convertiría en el villano Dos Caras. Sin embargo, todo eso está contado muy por encima y, la verdad, no nos dice nada. De por sí, parece que el principal asunto de la trama sea la infidelidad de Gordon, intercalado con escenas de acción aleatorias de Batman. Y sé que muchos se me tirarán al cuello por criticar un cómic "tan importante", pero es lo que me parece. Sin embargo, hay que reconocer que el ambiente de decadencia de Gotham está muy bien hecho, aunque, considerando que es sobre lo que suele escribir Miller, tampoco es un mérito tan grande.
Por su lado, el dibujo simple de Mazzucchelli hace bien su trabajo: los personajes son fácilmente reconocibles pero sus dibujos no abundan en detalles, un estilo que sería utilizado más adelante en la serie de animación del personaje (y más tarde en todo el universo animado de Bruce Timm).
Por supuesto, el cómic ha tenido muchas repercusiones, se considera el origen oficial del personaje (aunque algunas de sus características se hayan retconeado con el tiempo) e incluso se escribió unos años más tarde una secuela, Batman: Year Two, la cual no tuvo tanta acogida y, de hecho, con el tiempo se borró de continuidad. Pero a mí, personalmente, me parece un cómic bastante insípido y que no cuenta nada nuevo, y que se ha hecho demasiado popular sólo por la persona que lo firma.

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