miércoles, mayo 30, 2012

(Reseña de cómic) The Ultimates Vol.3

Tras los dos primeros volúmenes de The Ultimates, Mark Millar y Bryan Hitch abandonaron la colección dejando paso a los veteranos Jeph Loeb y Joe Madureira, quienes crearon un tercer volumen que serviría como puente hacia el evento Ultimatum que sacudió todo el universo Ultimate en 2008.
Después de haber abandonado SHIELD, los Ultimates, liderados por la Avispa, descubren que alguien ha logrado hackear los ordenadores de Tony al publicar en internet un vídeo porno del multimillonario con la Viuda Negra, mientras son inexplicablemente atacados por Veneno y un misterioso asesino acaba con la vida de la Bruja Escarlata. A partir de entonces empezarán una investigación para intentar comprender estos hechos mientras Magneto no parece estar muy contento por el asesinato de su hija.
¿Recordáis cuando alguna vez he hablado de mi aversión por Jeph Loeb? Pues este cómic es el principal culpable. Esta historia no tiene por dónde agarrarse, el autor intenta seguir el estilo Millar y, si alguien decía anteriormente que Millar "sólo escribía sobre superhéroes cabreados", lo que ha hecho Loeb de verdad es eso, ya que parece que todos los Ultimates se van a tirar al cuello los unos a los otros durante los cinco números que dura la miniserie. El uso de clichés y de situaciones "maduras" demuestran un intento de crear la sorpresa y el escándalo fácil, sin lograrlo ya que lo único que logra transmitir es indignación por unos diálogos tan poco trabajados y una historia que no sólo se sostiene poco, sino que encima tiene demasiadas ramificaciones absurdas hasta el punto de que en cierto momento no tenemos ni idea realmente cual es el sentido de la historia.
Aparte, Loeb llega y decide borrar algunas de las cosas que Millar había dejado hechas, supongo que porque no le gustarían, e incluye excusas tan tontas como "ya que todos saben que de verdad soy el dios del trueno, puedo empezar a hablar de modo pedante como si del Thor del universo clásico me tratara". Por favor, Loeb.
El trabajo de Madureira, por otro lado, no es malo. Por supuesto, no se puede comparar con el magnífico trabajo de Bryan Hitch, aunque su estilo mucho más fresco que el del otro autor ayuda a la lectura, aunque hay que mencionar que a veces sus dimensiones son exageradas y que la estructura de viñetas de alguna que otra página es bastante liosa para seguir el hilo.
Definitivamente, esta es la historia de cómo alguien puede tomar un trabajo muy bueno y hundirlo en un sólo número (ya desde el primer número te das cuenta de que nada bueno puede salir de aquí). De hecho, el universo Ultimate, en mi opinión, no se ha recuperado desde esta serie.

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