sábado, mayo 26, 2012

Un Cubo en Alemania, Semana VII

¡Hola en esta séptima entrega de "Un Cubo en Alemania"! Otra semana más vengo a contarles cómo me va por estas tierras germanas y así darles un poco de envidia (y si eso, animarles a que se vengan).
Últimamente, entre semana estoy haciendo bastante poco, la verdad. El hecho de que tarde una hora para ir y otra para volver del trabajo hace que llegue un poco cansado, y sobre todo ahora que se han estropeado los railes de una de las líneas que suelo coger, por lo que he tenido que estar haciendo un recorrido bastante más largo durante toda la semana. Curiosamente, eso me sirvió para ver sitios bastante curiosos de la ciudad en lo que trataba de encontrar el camino. Eso sí, ¡no me pregunten por dónde era!
Asi que esta semana, turismo bastante poco, sin embargo, puedo hablarles de los dos nuevos locales a los que he ido: el "Green Mango" y el "K17". El primero, al que fuí el sábado pasado tal como anuncié, es un karaoke en el que la verdad me divertí bastante, entre otras cosas porque soy aficionado de esta clase de locales. El otro, del que había leído bastantes veces pero hasta anoche no me había animado a ir, es un curioso complejo formado por dos edificios y dos terrazas, estas últimas con unas barbacoas. En uno de los edificios se celebran conciertos y el otro consta de 4 salas cada una en un piso (aunque la tercera y cuarta están en el mismo) con distintos ambientes de música rock, metal y electrónica (que además, varían depende de día). Bastante interesante.
Y, además, desde ayer hasta el lunes se celebra en Berlín el "Carnaval de las Culturas", un evento bastante lejos a lo que conocemos como "Carnaval" en España, sino que se trata de una serie de espectáculos mostrando distintos tipos de culturas de distintas partes del mundo (algo parecido al W.O.M.A.D. del que hablé hace unos meses por aquí). Ayer, por el cansancio, no pude asistir, pero hoy, que estoy escribiendo esta entrada por la mañana, después de comer iré a verlo, así que la semana que viene les contaré qué tal.
Y esta noche, de vuelta al "Green Mango". A seguir torturando los oídos de los alemanes.

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