miércoles, junio 27, 2012

(Reseña de cómic) The New 52: Action Comics #1-8

Ya he mencionado algunas veces la iniciativa de DC Comics de reiniciar todas sus series desde el agosto pasado, y tras haber reseñado las primeras tramas de Justice League y Batwoman, ahora le toca el turno a Action Comics, una de las series más emblemáticas de DC por ser la colección que en su día vió nacer a Superman y que desde entonces ha publicado ininterrumpidamente historias del personaje (de hecho, su numeración superaba los 900 números antes del reinicio). Como no podía ser de otra manera, el reinicio de Action Comics también nos trajo nuevas historias de Superman, teniendo como equipo creativo en estos primeros 8 números a Grant Morrison y Rags Morales además de algunos artistas invitados para algunas historias cortas al final de algunos números.
Esta serie nos lleva a las primeras hazañas de Superman, cuando todavía era temido más que amado en Metrópolis, trabajaba en el Daily Star y desconocía sus raíces kriptonianas. Sus acciones, un tanto violentas, para intentar llevar ante la justicia al mafioso Glen Glenmorgan provocan que el ejército busque la manera de detenerlo, por lo que contratan al científico Lex Luthor para ello. Tras un primer intento fallido de detenerlo, Luthor hace un pacto con una extraña entidad mientras somete al soldado John Corben a un experimento que lo convertirá en medio máquina, aunque todo se descontrolará y el superhéroe será el único capaz de detenerlo, sin sospechar que, en su base secreta, algo extraño está ocurriendo.
Lo voy a decir, y se me echarán muchos al cuello, pero lo voy a decir: no me gusta Grant Morrison. O sea, no, sus historias siempre son un lío demasiados complejas para comprender y para mí, sinceramente, eso no lo hacen un "guionista de calidad", sino lo contrario, es un guionista que no sabe manejar su historia y al final hace un caos. Y es lo que ocurre en esta trama. Los primeros cuatro números son bastante buenos, no me gusta cómo muestra a Luthor, pero es interesante ver cómo presenta al nuevo Superman (el cual, por cierto, no es tan "nuevo", ya que recuerda mucho al primer Superman creado por Joe Shuster y Jerry Siegel) y los elementos que incluye, haciendo guiños a los fans clásicos del personaje (la misma "rivalidad" entre los reporteros del Daily Star y del Daily Planet es una referencia a agradecer), pero luego se vuelve loco. Los quinto y sexto números no pintan para nada con el resto de la historia, están para rellenar e incluir algunos datos del personaje que, probablemente, no sabía cómo incluir de otro modo y, tal vez, para hacer una pequeña referencia a la otra colección del personaje. Pero es que esa trama, que dura esos dos números, es tan extraña que cuesta horrores entenderla (yo no he terminado de pillarla). Finalmente, los dos últimos números vuelven a la trama original y recuperamos un poco de coherencia. Pero, para mí, los números 5 y 6 deberían desaparecer por completo.
Por otro lado, el arte de Rags Morales es bastante bueno y no sólo nos permite reconocer bastante bien a los personajes, sino que les da un aspecto bastante acorde. El aspecto más juvenil de este Superman es adecuado con la supuesta edad que tiene en este cómic, y sobre todo me gusta cómo dibuja las posturas de los personajes. Eso sí, una vez más, no me gusta su Luthor: demasiado gordo.
Un reinicio del personaje que puede resultar interesante, pero que le falta centrarse y contar una buena historia en vez de intentar contar varias y dejarlas tan confusas, pero bueno, ese es el sello de Morrison.

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