viernes, junio 29, 2012

(Reseña de película) El Caballero Osscuro

A menos de un mes del estreno de la nueva película de la saga, termino de hacer mi repaso de las películas sobre Batman estrenadas en las dos últimas décadas. Esta última, titulada originalmente The Dark Knight, fue estrenada en 2008 tras el éxito de Batman Begins de Christopher Nolan, repitiendo por ello tanto el director como el reparto (salvo por Katie Holmes que fue sustituída por Maggie Gyllenhaal).
Un nuevo mafioso, Salvatore Maroni, ha tomado el relevo de Falcone como jefe del crimen organizado de Gotham City. Sin embargo, no es Batman, ni el ahora ascendido a detective Jim Gordon, ni el nuevo, estricto e idealista fiscal del distrito Harvey Dent los que le pondrán contra las cuerdas, sino un maniaco que se hace llamar el Joker que ha decidido sembrar el caos en la ciudad enemistándose con todo el mundo aunque controlando siempre la situación. El trío antes mencionado se aliará para intentar detener a ambos criminales, no sin pagar un alto precio.
En esta película, Nolan se arriesga a hacer algo que no hizo en la primera: introducir villanos que ya hubieran aparecido en las películas de Burton y Schumacher. Y es que tal vez la actuación de Tomy Lee Jones como Dos Caras en Batman Forever no fuera la más espectacular (aunque recordemos que a Harvey Dent también lo interpretó Billy Dee Williams en Batman), pero superar el Joker de Jack Nicholson era sin duda un reto a tener en cuenta. Sin embargo, tanto Nolan como el actor, Heath Ledger, hacen un trabajo estupendo con el personaje, de modo que todos lamentamos que el actor falleciera poco antes del estreno de la película, ya que no podrá repetir su papel en futuras entregas. Los demás actores también hacen un papel excelente, igual que ocurría con la primera entrega, pero Ledger destaca por las evidentes comparaciones.
La historia es una auténtica joya. A pesar de lo larga que es la película, no se vuelve pesada en ningún momento e incluso da pena que se acabe. Todas las tramas están muy bien llevadas y lo único que se llega a lamentar es lo poco que podemos disfrutar de Dos Caras una vez ha recibido su malformación, aunque por otro lado tiene completamente sentido y cuadra perfectamente dentro de la película. Además, el asesinato de cierto personaje, además de determinadas citas sacadas casi literalmente de The Killing Joke, ayuda a crear el antagonismo entre Batman y su archienemigo, algo que Burton sólo logró haciendo que "Jack Napier" (la identidad que le dio al Joker) sustituyera a Joe Chill como asesino de los padres de Bruce.
Los efectos especiales, como ocurría con la anterior (aunque olvidé mencionarlo) son también geniales, destacando sobre todo la malformación de Dos Caras que da bastante mal rollo. También destacar que, como en la película anterior, la referencia a distintos cómics del murciélago: al ya mencionado The Killing Joke (cuyas referencias abundan, sobre todo si sustituimos al Gordon del cómic con el Harvey Dent de la película) se le suman The Long Halloween o, tal vez menos notoria pero a tener en cuenta, A Death in the Family.
Otra película que nos hace amar a Christopher Nolan y que nos hace esperar que la última entrega, The Dark Knight Rises, sea bestial. Para que luego digan que segundas partes nunca fueron buenas.

1 comentario:

sofia martínez dijo...

La pregunta después de ver El Caballero de la Noche es si, ¿Superó realmente a The Dark Knight? es una pregunta difícil de responder, ya que depende mucho de las personas, pero bajo mi juicio, se mantiene en un nivel diferente pero igual de bueno que la versión predecesora de hace 4 años.