viernes, agosto 10, 2012

¿No hay marcha en Nueva York?

Bueno, hoy traigo un post "doble" ya que, por un lado, es uno de mis post musicales trayendo una canción aleatoria y mostrando la letra (en este caso no pongo traducción porque... ¡es en español!), y por otro, es una pequeña reflexión que precisamente es la que me lleva a traerles esta canción. La canción, No hay marcha en Nueva York, del grupo Mecano, fue compuesta como la mayoría (si no todas) las canciones de dicha banda por Jose María Cano, quien, como curiosidad, parece que nunca se daba cuenta de que la cantante de su grupo, Ana Torroja, era una mujer, de modo que todas sus letras son desde un punto de vista masculino (incluso en esta canción menciona "soy un hombre de acción"). Veamos la canción y luego sigamos:
Es una ocasión singular
la de que el dólar esté
devaluado.
Que no hay que dejar escapar
para viajar a ultramar
en un momento dado.
Cuando tomo una decisión
soy peor que Napoleón.
Y aunque no me guste el avión
soy un hombre de acción
y por eso...

Me marcho a Nueva York
con la botella de Fundador.
Me marcho a Nueva York
con la navaja de explorador.
Me mareo en el avión.

"Señorita azafata,
el menú me ha hecho daño,
sería usted tan grata
de acercarme al baño."

Un fundido en negro y después
plano en picado al revés
de rascacielos.
Y yo allí dispuesto a triunfar
como San Juan de la Cruz
en el Carmelo.

Mi primera desilución,
los problemas de comunicación.
Más de dos millones de hispanos
y aquí no habla nadie en cristiano.

Ya estoy en Nueva York
y no le veo buen color.
Ya estoy en Nueva York,
tampoco he visto ningún actor.
Me hieren el pundonor.

No dejándome entrar
en las discos de moda,
que si eres "spanish"
ni un vaso con soda.

Como en "Hijos de un dios menor"
traté de hacerle entender
a un policía:
"A la Estatua de la Libertad
me dice usted cómo se va,
su Señoría."

Y al adaptar la posición
de ese monumento en cuestión
se pensó que era un comunista
buscando follón
y lo tuve...

No hay marcha en Nueva York
ni aunque lo jure Henry Ford.
No hay marcha en Nueva York
y los jamones son de York.
Pensé que iba a estar mejor.

Que te comen el coco
con los telefilmes
pero es un ardid
y estoy loco por irme a Madrid.

Bueno, dejando de lado el aspecto hortera ochentero del videoclip (los ochenta en España fueron aún más graves que en el resto del mundo), la canción nos presenta una situación que no sé si fue experiencia personal de Jose María Cano o si lo escribió por lo que había oído, pero básicamente es la siguiente: un españolito sin idea de inglés ni de nada de lo que hay en Estados Unidos decide un día irse para allí esperando encontrarse el mismo panorama que ve en las películas, y luego culpa a estas de haberle vendido una mentira.
No he estado en Nueva York, ni en Estados Unidos (de hecho, no he salido de Europa en mi vida), así que no puedo opinar sobre cómo es la situación para un turista allí, pero lo cierto es que he visto a mucha gente irse de viaje con las pretensiones de este muchacho. Se van al extranjero esperando no sólo poder comunicarse sin problema en español, sino que el lugar sea igual que España. Un ejemplo fácil: irse al Reino Unido y quejarse porque los locales cierran temprano (en bastantes sitios del Reino Unido, si no en todos, una discoteca puede cerrar perfectamente a las 2 de la mañana, a más tardar las 3).
Me parece curiosa esta mentalidad cerrada con la que muchos españoles salen del país. Esperan tener España fuera de España, y eso provoca que se vendan muchos "prejuicios" a los que no hemos viajado a dichos países. Miles de veces habremos oído que la gente de ciertos países son más "frías" o más "sosas" o veinte mil historias más. Sin embargo, hasta la fecha, nunca me he encontrado un país en que la gente sea cómo me la han descrito. Sí, idiotas hay en todos los lados, pero lo cierto es que, si uno va con mentalidad abierta, se da cuenta de que, aunque lleven otro ritmo de vida o se tomen las cosas de otro modo, en cada país encuentras mucha gente interesante y agradable.
Pero, claro, si uno va ya con una idea preconcebida, intentando hacer en el país que se visita exactamente lo mismo que uno haría en España, o si, como es el caso de la canción, intentas revivir los acontecimientos de las películas (los cuales, recordemos, son siempre ficción, y sus parecidos con la realidad suelen ser pura coincidencia... y los que están basados en hechos reales por lo general no son demasiado agradables), es normal que uno salga decepcionado y frustrado.

No hay comentarios: